domingo, septiembre 10, 2006

La mítica evoluzione

Hace poco hablando con José Miguel ambos comentamos lo que ambos aprendimos viendo los vídeos de Corran Addison. La verdad es que recuerdo los talegazos en Soesto intentando el Supermove (Combo de Blunt-Clean spin) o los primeros Panams que Corran definía como una especie de Cartwheel aéreo…


Not Corran’s Style

El asunto es que existen infinidad de factores que influyen en la evolución y aprendizaje de figuras; siendo quizás la motivación personal la más importante. Sé de gente que lleva muchos más años que yo encima de la piragua y no va más allá de surfear una pared o hacerse un par de loopings y candeletas en el río. Otros preferimos desperdiciar cantidad de olas y/o entradas al rulo intentando aprender movimientos nuevos aún a costa de chupar las del pulpo. Lo cual no quita que cualquiera de las dos opciones sea más válida que la otra.


¡No hay dolor! (Joaquín dixit)

La elección de la piragua es otro de los factores que catalizan el aprendizaje. La mejor prueba de esto puede ser nuestro amigo Celso que tras cambiar la Speedo por una Dominatrix y de ahí a una NRG XL ya empieza a encadenar sus dos puntas de cartwheel. O el fenómeno de Joaquín que se ha convertido en un Master-flatwater sacándole mucho provecho a la Igo, la cual ahora debería relegar a un segundo plano a favor de esa S6F que tiene un poco aparcada. Tenemos un compañero que ha tenido la mala suerte de acabar dentro de un Alien, la cual le está frenando su evolución por no decir directamente que lo putea de mala manera.


La piragua escuela

Para empezar a evolucionar una gran ayuda son los movimientos verticales, sobre todo en plano, lo cual es siempre más fácil con una piragua con poco volumen en las puntas y en general. Por desgracia suelen ser incómodas para los pies (cada vez menos) por lo cual mucha gente prefiere comprarse modelos más voluminosos y cómodos pero que frenan su aprendizaje. Otro error en este campo es echar el asiento para atrás por comodidad o bien por miedo de no salir rápido de la piragua. Salvo casos excepcionales, la mayoría de estas incomodidades se pueden solventar saliendo cada poco tiempo a estirar un poco las piernas. Que conste que cuando lo estás pasando bien te olvidas de todo ello e incluso puedes acabar saliendo a gatas de la piragua por tener completamente dormidas las extremidades inferiores (a mí me pasó en la ola de Salvaterra) lo que puede provocar las risas de todos los presentes.


El maestro de lo plano

De todas formas no existen fórmulas magistrales y gran prueba de ello es Xosé Manuel que no encadena mucho más de tres puntas de cartwheel en plano, pero es capaz de meter unos Helix que dejarían en vergüenza al mismísimo Steve Fisher.

Sobra decir que el jugar con la piragua es una forma lúdica de hacerse con ella y con muchas técnicas como apoyos, esquimo, cantos, etc. Que a su vez nos permitirá acceder a spots y ríos de mayor dificultad que también aumentarán el grado de diversión :)

Salu2