martes, noviembre 28, 2006

El Belelle nocturno

Con lo que ha llovido esta semana pasada, teníamos prácticamente todos los ríos gallegos desfasados. Thomas y Carlos iban a abrir un río en el oriente donde las lluvias habían sido menos copiosas, pero yo no los pude acompañar ya que tenía que trabajar el sábado por la mañana, así que me uní a Celso, Pepe y Juan para bajar el Belelle por la tarde.

Embarcamos a mitad de tramo, en el centro micológico, pasadas las cinco. Pepe nos esperaba más abajo, ya que no quería meterse en berenjenales con su, recién adquirida Fluid. El principio del tramo es entretenido, siendo un clase III encerrado entre muros, donde árboles en las orillas y la ausencia de contras desaconsejaba una nadada.

Pepe, que iba prendido por el miedo, acabó protagonizando dos vuelcos. El primero al entrar con el canto cambiado en una contra, lo resolvió con un esquimo gitaneer. Y el segundo, al candeletear franqueando una presa. También esquimotó sin mayores problemas pero la tensión le podía.

Lo mejor del descenso fue cuando tuvimos que parar en una contra para portear una presa que rebufaba. Pepe paró antes, se agarró a un árbol, proclamando: ¡De este árbol no me suelta ni Díos! Ante el descojone colectivo :)

Quitando los escasos metros iniciales, el río era una lámina de corriente continua, salpicado de rapidillos sin importancia y muchos árboles en el cauce.

Ya cerca del final del tramo, porteamos otra presa, que se hubiese podido hacer, pero con la noche encima, no había tiempo de montar la seguridad. Yo embarqué al inicio del rápido que seguía, en un sitio algo justo, mientras que mis compis, lo hacían algo más abajo.

De aquí a un rulo que había, una cincuentena de metros, antes del desembarco, tuve que bajar en solitario y sin poder parar en ninguna contra ya que no se veía nada. Por suerte en el rulo, el alumbrado público daba algo de luz y me entretuve con algunas entradas hasta la llegada de Celso. La entrada era bastante ajustada y la contra pequeña con lo que ambos acabamos bajando para acompañar al resto que había pasado de largo mientras intentábamos jugar en dicho resalto.


Desembarco nocturno

Este tipo de río, a pesar de ser de escaso nivel, puede ser un sitio ideal para llevarse un buen susto ya bien sea por sifones de árboles o por un rebufo cabrón en alguna presa.

Parece que a partir del miércoles remiten un poco las lluvias y a ver si bajan un poco los ríos para que podamos hacer algo más “ao xeito” ;)

Salu2

2 comentarios:

karl dijo...

Me parece ver una G-Force 6.3 nueva

Celso dijo...

Así es Karl, kiwi como puedes ver.
En principio muy buenas sensaciones aunque de momento la he probado poco, de hecho la estrené aquí en el Belelle y el Domingo en Villarrube pero sólo en espumas, poque caían unas barras bestiales ; ya te contaré más adelante.
Saludos