martes, noviembre 07, 2006

Rafting en el Ulla

Este sábado me acerqué a Herbón para echarle una mano a Luís con el rafting ya que tenía una bajada con la gente de la asociación de vecinos de esta localidad. Mi misión no iba más allá de acercarles al embarco, hacerles alguna foto por el trayecto y recoger a los “supervivientes” en el desembarco.


Se lo están pasando bomba :)

Lo mejor es que tras la bajada la asociación nos invitó a un churrasco del cual Luís y yo nos conseguimos escaquear a tiempo (cuando aparecieron los orujos) ya que habíamos quedado con gente del club para hacer un descenso rápido por la tarde.

A las cuatro y algo nos fuimos juntando en Casa Dios, Quique de Negreira (con el cual hacía mucho tiempo que no coincidía), Chapi, un chico cuyo nombre no me acuerdo (a partir de ahora el señor de la Rpm, para entendernos), Miriam, Mari Carmen, Diego, Juan y Carmela. Juan es un novato absoluto, que se ha comprado una Kendo tras recibir el consejo en Kayakonline, siendo este su primera experiencia en río.

Las tres chicas y Diego, tripularon el raft dirigido por Luís, mientras que el resto nos enfrentaríamos a un Ulla con un buen nivel de agua, a pesar de que había bajado unos 50cm con respecto a al caudal matutino.

Juan sobrevivió a la primera rampa a pesar de que se le veía bastante inestable encima del kayak. El resto con algo más de experiencia no tuvo ningún problema. La llegada al chorro la aproveché para explicarle a nuestro neófito compañero la técnica de toma y salida de corrientes, mientras que Quique se dio un bañito al fallar el esquimo en aguas complicadas (Funny Water).

Por desgracia cuando llegamos a la pesqueira en la que se forma la ola premítica nos quedamos con las ganas ya que el caudal estaba justo en la mitad del necesario para la formación de uno u otro accidente hidráulico. De todas formas mis compis consiguieron surfear algunas de las olas siguientes en el tren de olas con sus piraguas largas (Outlaw, 3D y Rpm). Yo me lo pasé como un enano haciendo unos wavewheels, por veces aéreos, en ondulaciones que llegaban a pasar el medio metro de altura.

En ninguna pesqueira encontramos un spot decente, de todas formas como íbamos con prisa, ya que la noche acechaba, incluso se agradecía. La llegada al Lapido le metió presión a más de uno y Chapi lo hizo esquivando las olas mientras que el de la Rpm protagonizó un vuelco, recuperando sin problemas con el esquimo. Más tarde me comentó que aún no sabía como había enderezado la piragua tan rápido ;)

Pasado este punto, si que había un par de ruletes “interesantes” pero la prisa en una ocasión y el arrollamiento por parte de Quique me dejaron sin poder probar el potencial de ambos resaltos.

Llegados al desembarque Chapi y Quique se volvieron a pegar sendas nadadas jugando en los diversos chorros. Lo mejor fue unos pibes que bajaban en una lancha neumática (no me atrevo llamar raft a eso). Fallaron la lengua de bajada de la presa y dos cayeron en el rebufo saliendo por abajo, los otros dos se subieron al raft volcado y por poco también se meten en la retorna.

Como siempre tras recoger el material tomamos las cervezas y picamos algo en Casa Dios. Lo mejor es que el embalse de Portodemouros está muy cerca del 60% de ocupación, con lo cual a poco que llueva tienen que turbinar, volviéndose los tramos de debajo de lo más divertidos.

Salu2