Nada más llegar al punto de información, nos encontramos con una señal que prohibía el paso además de que el tío de la caseta nos había amenazado con avisar a la Guardia Civil si ignorábamos la señal. José Miguel y Celso decidieron no bajar el río. Manuel optó por dialogar con el pajarraco del parque y al final consiguió que nos dejara pasar aunque dejó muy claro que había tomado nota de nuestras matrículas.
Antes de llegar al embarque paramos a mirar la presa, que presentaba un rebufo mortal, el porteo sería obligatorio.

Para no contarlo
El plan era bajar desde el Monasterio mientras que Celso y José Miguel nos acompañaba haciendo fotos. Embarcamos y me sorprendí al descubrir que la “S” no existía como tal. La velocidad del agua era impresionante y no tardamos en encontrarnos con las primeras dos olas. No paramos a jugar, entre otras cosas porque la segunda tenía más pinta de rebufo que de otra cosa.

Embarcando en el puente

Peteiro en acción
Al porteo de la presa siguieron un par de rápidos con trenes de olas, olas de reacción y demás alegrías de la crecida.

Reembarcando entre árboles
Al final de uno de ellos estaba “la ola” del Eume. Una ola rápida y cierto comportamiento cíclico. Peteiro decidió no entrar pero Manuel y yo nos turnamos hasta el agotamiento. El remonte era duro y había que andarse con ojo al atravesar la línea de árboles para no llevarse un susto. De todas formas, a la ola hay que pillarle el punto y pienso que dedicándole tiempo se pueden sacar una colección de figuras bastante más extensa que los blunts y roundhouses.


Be Water my Friend :)






La “contra”


La presa pequeña presentaba una ola lisa que solamente Manuel con la Turbo surfeó. Yo ni lo intenté ya que había parado en una contra y me era imposible alcanzarla. Seguimos bajando y Manuel me arrolló cuando estaba pillando otra ola decente que había en el medio del río.
El spot definitivo era una ola-rulo bastante cerrada y retentiva (incluso demasiado en el centro de la misma). Manuel se llevó un buen revolcón nada más entrar, pero sin mayores consecuencias. Los laterales de la ola permitían sacar blunts con cierta facilidad y la contra era amplia aunque en medio de árboles.

La ola “definitiva”

Be Carnage


El último rápido del río presentaba dos rebufos importantes a escasa distancia. Peteiro, al cual le va la caña, se metió de lleno en el segundo por quedarse mirando al primero, tras realizar un poco de surf-extremo acabó saliendo por el lateral del mismo. Lástima que la cámara no lo pillara porque el careto de “prefiero la muerte” no tenía precio ;)

Trenes de olas
Los 100 metros de corriente lisa antes del desembarque requirieron un esfuerzo brutal ya que el viento soplaba tan fuerte que casi nos arrastraba río arriba.
Una vez fuera del agua nos tocó cambiarnos bajo tormenta eléctrica acompañada de granizo. No sé si fue debido a estas condiciones meteorológicas extremas pero no apareció ni el Seprona ni el Guardarríos con lo cual parece que en principio nos libramos de la multa.
Aprovecho para felicitar a nuestro Presi del Amextreme que ha estado este lunes de cumpleaños y al cual le hicimos una fiesta-emboscada el domingo pasado :P
Salu2
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