martes, marzo 28, 2006

Alto Tambre First Descent

El sábado por la noche mientras me peleaba con un sensor de nivel que no quería funcionar ni a la de tres el teléfono no paraba de sonar. Que si al Deza fácil, que si al clásico, etc. Al final me llama Thomas para decir que era un día ideal para abrir el alto Tambre. En principio el río caía 100 metros en cuatro kilómetros, contando que había un canal de deriva a lo largo del tramo que le restaría el exceso de agua podíamos encontrarnos como mucho con un cuarto…

A las siete de la mañana y tras dormir cuatro horas (puñetero cambio horario) toca salir de la cama preparar los bártulos y carretera hacia Curtis, donde habíamos quedado. Llegué a las nueve y media como habíamos quedado, pero la panda de informales de mis compañeros no llegaron hasta las diez y media pasadas (Gonzalo aún se retrasó más).

Por suerte no tardamos demasiado con la búsqueda del desembarque, pero observamos con cierta preocupación que la minicentral está con obras de ampliación y el canal de deriva está cerrado. El río se ve con mucho agua y ya desde el desembarque se observa algún paso serio. Al final sobre las doce entramos al río. Tras una presita, algún árbol y un par de remansitos empieza a animarse el asunto. Perdemos de vista el río y desembarcamos; un rápido largo sin complicaciones y una contra obligada tras una ruptura un poco mayor para portear el árbol. Después del árbol una ruptura más seria con drosaje y sifón (improbable meterse en él) a la derecha. Abre Javier sin mayores problemas, le sigo yo (que estoy muy espesito) tropiezo con una piedra antes de la entrada pero no tengo mayores problemas para rectificar, en el rebufo del segundo salto salgo con una buena candeleta. Carlos tropieza en la misma piedra pero también zafa. Gonzalo con la Delirious traza muy bien el paso pero sale haciendo el cohete un buen rato (las piraguas de rodeo no son para estos ríos). Thomas también lo hace bien pero desaparece en el rebufo debido al poco volumen de su kayak.


Empieza el entretenimiento


El U-boot ataca de nuevo

Tras un pequeño remanso el río se vuelve a animar con otro salto que esta vez presenta una marmita a la izquierda seguido de una sucesión de largas rampas. Todos pasamos sin mayores contratiempos por la derecha, salvo Gonzalo que a pesar de realizar bien el chiclé se va a la marmita y queda haciendo un rocksplash con la proa atrapada entre dos piedras; tras forcejear un poco resuelve y proseguimos.


Emulando al Germany ;)

El río se suaviza un poco y lo árboles vuelven a hacer acto de presencia. Tras saltar una presa me encorbato en una piedra por andar medio dormido. Salgo sin muchos problemas pero cada vez tengo más claro que hoy no estoy para florituras. A parte estaba echando cuentas y veía que con la cantidad de remansos que habíamos pasado el desnivel grande aún estaba por venir y se iba a acumular en pocos kilómetros. En un árbol tenemos kaos, Carlos vuelca y tiene que salir a nado, empiezan los nervios, Gonzalo desembarca yo no veo mucho por donde pasar, pero Javier y Thomas si. Javier se enmarrona un poco más adelante y Thomas prosigue solo. Tras comprobar que Carlos está bien bajo a ver si puedo echar una mano con la búsqueda de la pala, hasta que me encuentro con una ruptura brusca y Thomas avisando de que pare en la contra. Al entrar en la contra choco contra una rama y la pierdo. Por suerte consigo agarrarme a una rama que se metía un poco al río. La pala se me va por el paso abajo y tuve mucha suerte de que no partiera la rama. Gonzalo me ayuda a salir del río y veo que me libré de una buena ya que el paso es una sucesión de dos saltos ya respetables con sus entradas ajustadas y aderezado con un buen rebufo final. Thomas tuvo mucha suerte ya que estaba recuperando la pala de Carlos y pilló una contra mínima justo antes de caerse por el paso (la pala la tuvo que dejar ir y casi se le fue su piragua al desembarcar). Por la orilla que habíamos desembarcado no había manera de continuar ya que se metía un cañón con el río Cabalar (afluente muy heavy). Al final tuvimos que montar una cuerda agarrada a mi piragua para pasar a Thomas y Gonzalo a una contra anterior desde donde pudimos hacer un back a la otra orilla. Como faltaban dos palas (la mía y la de Carlos) Gonzalo cruzó varias veces para traernos una pala.


… y yo casi bajo por ahí sin pala :(

Llegados a este punto todos estábamos muy serios y ni siquiera Gonzalo se planteó hacer el paso. El porteo fue penoso, subiendo por la ladera de la montaña a través de senderos de pescadores llenos de maleza para bajar otra vez al nivel del río. Por suerte mi pala se quedó en una marmita al final del paso y no hubo problemas para recuperarla.

Aquí nos encontramos con un espectáculo realmente impresionante; el afluente caía desde unos 200 metros con una pendiente brutal, creo que es un sexto por definición ya que es navegable pero sin que exista opción a fallar.


Clase VI sin lugar a dudas

Unos cuantos metros después de la confluencia de ambos ríos nos encontramos con la presa de la minicentral (se puede hacer) seguida de un paso más propio de Noruega que de Galicia, un volumen de agua brutal se precipita a través de una sucesión de saltos de unos 3-4 metros. Los rebufos son brutales y el paso largísimo. Un auténtico infierno blanco apto solo para pros muy pros; para mi esto sería un sexto pero según Thomas se queda en un V+ ya que hay posibilidades de salir con vida en caso de cagarla.


La presa se hace bien…


…pero lo que sigue…


…y sigue!!!!

Porteamos otra vez tras cruzar a la orilla derecha, Carlos ya continuó por el canal de deriva hasta los coches. Javi y Gonzalo (que había cambiado la Delirious por mi Charger) embarcaron después del salto más heavy. Era un desfase ver como bajaban a toda ostia y sin control aparente por el río; la velocidad era tal que atravesaban los rebufos por abajo apareciendo unos cuantos metros después. Thomas y yo embarcamos pasados los saltos. Yo bajé con la Nomad de Carlos sin poner el tapón (definitivamente hay días que es mejor no salir de la cama). Paramos todos en la primera contra que encontramos para mirar como continuaba el río.

Nos volvimos a encontrar un salto bastante grande con una entrada muy justa y una recepción guarra en caso de fallo, hubo porteo generalizado. Thomas y yo decidimos portear todo lo que quedaba ya que él no lo tenía claro y yo sabía que hoy no estaba como para salir indemne del río. Porteamos como pudimos entre las zarzas mientras veíamos (por donde se podía) como Gonzalo y Javier bajaban por los pasos. La seguridad directamente no se la pudimos montar ya que la continuidad de los pasos era demasiada y hubiesen hecho falta más de dos personas con cuerdas. Gonzalo se enmarronó de mala manera y lo debió de pasar muy mal por el careto que tenía cuando me lo encontré en una contra. Al parecer se quedó encorbatado justo delante de un árbol y volcó cuando intentó desempotrarse. Por suerte zafó pero el susto no se lo quita nadie. Eso si me comentó que había flipado con la Charger que no se esperaba que fuera tan noble y directriz (si es que es un gran kayak).


Gonzalo en el medio de la espuma

Pasado el desnivel más fuerte Thomas y yo volvimos a reembarcar, Gonzalo pilló la Nomad para devolverme mi piragua. Lo que quedaba era un escalón con rebufo seguido de una rampa en curva con rulos diagonales. Abrió Gonzalo, seguido del Schmidt que se paró justo delante de mí obligándome a frenar. Creo que nunca hice un chiclé desde parado como en ese momento (cuando el miedo aprieta…) el resto del paso lo bajamos de aquella manera para después de alguna rampilla más llegar al desembarque.

Tras cambiarnos, buscar los coches y comer unos bocatas nos despedimos. Todos nos quedamos con ganas de volver al río, sobre todo Gonzalo que sin saberlo tiene el río más cañero de Galicia a pocos kilómetros de su casa.

Yo también tengo ganas de volver, pero con un poco menos de agua y cuando recupere un poco la confianza en mí mismo. Pienso que se pueden hacer todos los pasos sin mayores problemas, pero esto requiere un equipo compenetrado y unas seguridades muy bien montadas para evitar males mayores. Lo más fuerte que he hecho en mi vida ha sido el Verdugo (tramo de Boca do Inferno) y aunque llevaba poco agua casi puedo asegurar que se queda flojo comparado con el cañón del alto Tambre ya que este último admite mucho volumen de agua (pienso que en la zona del cañón es incluso más ancho y voluminoso que el Lérez). Para los muy pasados de revoluciones siempre les queda la opción de entrar por el río Cabalar con lo cual el nivel sería VI/V+ (VI/6/A en la escala Addison).

Os dejo una ficha del río pero cuidadín que no es un sitio para llevarse un disgusto:

Embarque: En la N-634, pasado el puente del Tambre coger a la derecha y nada más pasar la primera edificación volver a girar a la derecha (pista forestal) para llegar a una explanada a pié del río.
Desembarque: A pié de la minicentral, tomando otra vez la carretera dirección Curtis un cruce a la izquierda. Como es fácil saltárselo lo mejor es parar a preguntar a algún aborigen como llegar hasta la minicentral.
Clase: IV/V+ (V+/5/A En la escala Addison)
Longitud: 4 Km. (Con 100 metros de desnivel acumulados prácticamente en el último kilómetro)
Observaciones: Río de dificultad media con pasos bonitos y exigentes en su primera parte para caer en picado justo antes de la confluencia con el río Cabalar. Ojo la ruptura de desnivel es brutal y con agua las contras pueden ser muy justas. Una vez en la zona más fuerte se puede abandonar subiendo al canal de deriva por la orilla derecha. En cuanto empiece a funcionar de nuevo la minicentral el río necesitará que la presa desborde generosamente para que este sea navegable.

Salu2

Abertura del Lambre

En este caso no se trata de un “First Descent” ya que los primeros en bajar por él fueron Celso y Pepe. Emplearon unas siete horas en el descenso y tuvieron mucha suerte de que el río estuviese seco ya que su nivel, por ahora, aún es muy bajo.

Es un río pequeño sin apenas afluentes que unido a un buen desnivel hace que solo sea navegable cuando el resto de los ríos están desfasados.

El viernes de camino a la casa de mis padres paré para echarle un vistazo y al comprobar que estaba en su punto hablé con Thomas y Carlos para bajarlo al día siguiente.

El sábado quedamos los tres en Miño junto con Celso que nos haría la navette (por cierto, muchas gracias). Tras tomar algo tiramos hacia el río para comprobar que, por desgracia, había bajado de nivel (mientras que la mayoría de los ríos gallegos se salían de cauce).

El primer kilómetro es tranquilo y el río transcurre por un cauce estrecho. Las primeras dos presas que nos encontramos se bajan sin mayores problemas y la tercera requiere un porteo que se hace sin mayores dificultades por la orilla derecha. Al poco de pasar un puentecito la pendiente se acentúa y nos vemos obligados a desembarcar para ver lo que sigue. Nos encontramos con un saltito simpático de cerca de dos metros seguido de una poza y otra rampa que se hace a la derecha. Todos pasamos sin problemas, aunque Thomas emergió de lado e hizo una especie de rocksplash sin mayores consecuencias.


El primer porteo


Hermoso paisaje

El río es bastante continuo presentando una buena sucesión de saltos y rampas. También debido al carácter del mismo nos encontramos bastantes sifones de árboles.


Buena continuidad

De hecho un sifón formado por la copa de un árbol bastante grande nos indica la entrada a un paso hermoso y encañonado. Toca parada obligada a la derecha para mirarlo.


El SIFÓN

Tras el “alpinismo” nos encontramos con una sección encañonada de paredes verticales que flanquean una rampa larga que tras una pequeña poza finaliza con una serie de bloques que dan varias opciones para pasar. Porteamos el sifón y iniciamos el paso, primero Carlos que para en la contra. Le sigo yo, que para hacer una buena toma de corriente lo hago por un rebufo (seré nécora) saliendo del mismo candeletado pero llegando a la contra. Thomas, como siempre, por la trazada buena. El salto que viene a continuación lo hacemos cada uno por un lado. Thomas por la derecha de todo (Chicken Way) yo por el medio y Carlos por el lado izquierdo (lado Pro).


Opción intermedia

A continuación otro salto y parada obligada (iquierda) para observar otro cañón. Tras subir y bajar un buen trecho vemos que hay un meandro con dos saltos, el primero con una entrada guarra y recepción o a una marmita o a piedra.


Otra parada

El segundo parece presentar un buen rebufo, entre los dos una contra muy justita. Como no tenemos manera de asegurar el paso de una forma clara debido a lo vertical de las paredes decidimos dejarlo para otra ocasión. Tras portear las piraguas vemos que el rebufo del segundo salto se evitaba sin mayores problemas ya que la entrada era muy buena :( nos quedamos con las ganas y proseguimos por las siguientes rampas.


Si se hubiese podido montar la seguridad

El desnivel sigue siendo muy sostenido regalándonos rampas, saltitos, eses, etc. Lo pasamos como enanos aunque también hubo alguna trayectoria freaky.
A medida que el río parecía perder desnivel nos encontramos unos cuantos sifones de árboles que bien pasamos por algún hueco cuando se podía o bien los porteamos.


Jugandomela en un árbol

Cuando ya pensábamos que el “tomate” se acababa nos volvimos encontrar con otra ruptura en la cual había un saltito muy bonito y maniobrero pero que tuvimos que dejar sin hacer ya que debido a la falta de agua la recepción era a piedra y la entrada estaba demasiado seca como para chiclear. Carlos y yo limpiamos una rama que molestaba e hicimos parte del paso por la derecha pero al final no nos quedó otra que portear ya que no había paso. Al reembarcar desde unas piedras me quedó la piragua atrancada y me costó un “web” salir de allí.


Vuelve el desnivel :)

A partir de aquí los rápidos se separaban más aunque las zonas remansadas no estaban exentas de peligro ya que algún maderero cabrón no recogió los eucaliptos que se le habían ido al río :@


Carlos “On the line”


¿Dónde está el guardarríos cuando hace falta?

El último paso antes de que el río perdiera definitivamente interés lo formaba una especie de tobogán pequeñito que nos deparaba sorpresa.


El paso con sorpresa

El primero en bajarlo fue servidor sin mayores problemas, Thomas me siguió pero entró demasiado a la derecha y acabó golpeándose ligeramente con la piedra. Pero Carlos la cagó en la recepción y volcó; lo peor fue que la piragua quedó atrapada en una especie de sifón-roca socavada; por suerte no tuvo mayores problemas para abandonar la piragua. Pero aún saliendo de la misma esta continuaba atrapada y tuvo que rodear la piedra para sacarla. Thomas recuperó la pala y yo no me enteré de que Carlos había tenido problemas hasta que me encontré con el Germany persiguiendo la pala de nuestro experto en seguridad. Desembarqué a toda leche por si Carlos necesitaba ayuda, cuando había comprobado que estaba bien volví a por la cámara ;) Tras el vaciado, las explicaciones y los puteos consiguientes reanudamos la marcha; no sin antes hacerle unas cuantas fotos a un viejo 850 que había en la orilla (hay que ver lo guarros que podemos llegar a ser los seres humanos).


Haciendo méritos


No comments

Unas pocas paladas más nos llevarían a la minicentral donde desembarcamos, completando el descenso en poco más de cuatro horas. Tras cambiarnos nos fuimos a Miño donde quedamos con Pepe y Celso para contarles que tal el río. Si llega a tener este nivel de agua el día que se metieron ellos lo iban a pasar muy mal porque no hubiesen podido portear por el cauce y lo más probable es que tuviesen que dejar las piraguas y abandonar escalando la ladera.

Os dejo una pequeña ficha del río por si os apetece algún día ;)

Embarque: Siguiendo la carretera que habíamos dejado para ir al desembarque y despues de recorrer 3,300 Km llegamos al cruce con la AC 160, coger a la dcha. y despues de 6,300 Km llegamos al embarque (puente).
Desembarque: Hay que llegar a la localidad llamada Ponte do Porco entre Betanzos y Miño. Debajo del puente "Ponte do Porco" coger la carretera que bordea el río por el lado derecho, hay un indicador que pone "Vilarmaior"; ese es el km 0 de la CP4804. En el Km 4,700 hay un cruce, seguir a la dcha bordeando el río; en el Km 6 está el desvío para la central ( a 200 m).
Clase: IV+ (IV+/4/B En la escala Addison)
Longitud: 4 Km. (Con 140 metros de desnivel)
Observaciones: Este río necesita mucho agua para ser navegable por lo tanto hacerlo cuando todos los demás están desfasados. Ojo que hay muchos sifones de árboles, por lo cual es mejor bajarse y mirar el río cuando se pierde de vista. Con un buen nivel de agua las contras pueden llegar a escasear. Los pasos son más bien maniobreros y muy continuos. Pensamos que con mucho agua el río subirá de nivel hasta el V o incluso el V+. Debido a lo encañonado de la zona un abandono del río puede ser muy penoso.

Salu2

PD: La descripción tan detallada del embarque-desembarque los ha hecho Celso, al cual le doy las gracias por ello.

domingo, marzo 19, 2006

Visita al Schmidt

Este sábado tocaba acudir a la concentración que nuestro amigo de Ondabrava organizaba en Pesoz. La verdad que fue una lástima que no la hubiese hecho el fin de semana anterior ya que había mucha más agua y no coincidía con San José.

A las seis y media despertador para preparar todo el material y salir hacia Asturias. De camino, la llamada de Pepe para decirme que se van a retrasar, yo aproveché para avisarles de sendos radares en la A-6. Llegando a Grandas de Salime hago una parada para admirar el sublime paisaje.


Fliping :O

Tras media hora de curvas y más curvas llego al Albergue de Pesoz donde me aguardaban Thomas, Johan (otro alemán afincado en Asturias), Ruben y Carlos. Mientras esperamos por el resto de la gente desayunamos y hablamos un rato.

Poco a poco van llegando Celso, Pepe y un par de valencianos de la empresa Kalahari. Como somos solo nueve decidimos bajar todos juntos el Agüeira medio.


Punto de desembarque


Nos cambiamos y hacemos la navette para llegar al embarque, sito en un paraje singular donde unas cuantas casas de piedra destacan sobre un pastizal que como una alfombra viste la ladera de la montaña. Tras cinco minutos de trekking con la piragua al hombro llegamos a un puentecito de madera. Los valencianos deciden “calentar” tirándose del puente al río. El resto preferimos estiramientos más tradicionales :)


Un grupo numeroso

En uno de los primeros rapidillos Ruben y el valenciano que iba más flojo nadaron al unísono. La verdad es que tienen moral ya que el agua no está precisamente caliente ;)


Vaciando 1.0

El río va algo justito de agua, para mi gusto hubiese preferido un metro más de agua pero como bien decía Thomas, si llega a haber un buen nivel no llegamos la mitad del grupo abajo. De todas formas, el inicio es tranquilo siendo una sucesión de rápidos de escasa graduación (II) salpicados de remansos.


Inicio suavecito

A mi me hace particular gracia Johan con su Letman de 3,70 metros y casco con barboquejo siendo el palista “Old School” por definición. Reconozco que navegar con semejante piragua mamotreto tiene su mérito y más teniendo en cuenta los berenjenales en los que se metían antaño con eso.


Old School Paddler

A medida que seguimos descendiendo aparecen algunos chorros, rulillos y olas para monear un rato. De todas formas la presencia de piedras en la mayoría de ellos no invita a jugársela demasiado.


jugando.com

Lo encañonado del río propicia la presencia de grandes bloques verticales a lo largo del cauce que Mr. Rocksplash (Carlos) aprovecha en más de una ocasión para “testear” la resistencia de su ZG.


Rocksplash

Ruben, nada en innumerables ocasiones; por suerte las recuperaciones de material se hacen bastante rápido. Reconozco que los principios en las aguas bravas son duros y ni la nobleza de un Creeker como la Nomad de Carlos es suficiente como para no pagar cualquier despiste con un baño.


Vaciando x.0

El paisaje de este río es espectacular, marcado por un entorno salvaje donde salvo raras excepciones como algún puente o un molino no hay presencia de la intervención humana. Realmente nos sentimos transportados a otra época y solamente falta el hombre de Atapuerca cazando por las orillas :) Zonas de robles y alisos se alternan con secciones encañonadas de roca resbaladiza y vertical.


Un puente mítico

Un inmenso sifón integral nos obliga a bajar de la piragua y portear por la izquierda, la verdad que tras las riadas pasadas hay que andarse con ojo ya que los troncos no son del todo infrecuentes. En una especie de presa también nos encontramos un árbol y salvo Toni (Valencia) que decidió jugársela descendiendo por donde estaba el peligro el resto preferimos bajar la presa por la derecha a costa de castigar los fondos por la pedrera.


Como para despistarse :(

A unos dos tercios del recorrido el río gana interés con una serie de rampas y escalones que suben un poco la graduación (III). Por supuesto que aquí se suceden los minimarrones y las trayetorias frikis. Hubo momentos hilarantes como el doble vuelco de Pepe y Rubén que se salvó con un esquimo al límite para el primero y otro baño para el segundo. Lo que realmente provocó las risas fue el atropello de Rubén, cuando iba nadando, por parte de Johan y su macropiragua. Pepe rompió una hoja de su pala al apoyarse en otro rápido. Como sacar la pala de repuesto de la piragua de Thomas nos llevaría más de media hora (había que desmontar el asiento) decidimos seguir el descenso ya que Carlos se ofreció a cambiarle la pala a Pepe y bajar en plan canoa. La verdad que tiene estilo como canoísta y como le pille le gusto se va a tener que ir preparando Juaniko en la próxima Copa de España de Estilo Libre :D

El único rápido que nos obligó a bajar de la piragua para mirarlo es una zeta formado un escalón, al que sigue una curva y un buen rebufo. El paso en sí no tiene demasiada dificultad pero si no se afina bien la entrada se puede llegar descolocado al rulo (3+). Lo abrió uno de los valencianos, que perdió el control en el primer escalón llegó de lado al rebufo donde se vio “arrancado” de la piragua y nadó. Por suerte salió del agujero sin problemas pero al ser el primero no había ningún piragüero para rescatarle el material.


Chupando las del pulpo versión Ché

Thomas fue el segundo, siguiendo, al igual que el segundo valenciano, la línea buena sin mayores contratiempos. Después fuimos los “rodeistas” siendo yo el primero y Carlos el segundo; mientras que yo opté por un “pedaso” chiclé, Carlos atravesó el rebufo por abajo. Para evitarle el incordio del porteo a Rubén también bajé la Nomad (jodó, que bien navega esa piragua :D). No me hubiese importado hacer lo mismo con los kayaks de los dos hermanos pero ya habían porteado al igual que Johan.


Toni (Valencia) en la mítica línea

Antes de suavizarse el río los dos hermanos se pegarían una nadada conjunta, Pepe por que se acojonó con nuestros gritos cuando iba a por el segundo esquimo (estábamos tan cerca que casi le damos la vuelta nosotros) y Celso tras golpearse contra una rama por hacer el nécora. También con un árbol se llevó un buen viaje Rubén al golpearlo con la pala.

Cuando llegamos al desembarque algunos aprovechamos para intentar coger las puertas de slalom que Thomas tiene colgadas en el área recreativa aunque reconozco que la NRG no es el arma definitiva para dicho menester.


Desembarcando


Tras salir del agua y cambiarnos nos fuimos al albergue donde la cocinera estaba dando los últimos “toques” a un caldo que olía de maravilla. La espera por los que se fueron al embarque en busca de las furgos se me hizo eterna ya que el estómago protestaba al llevar sin comer desde el desayuno.

La verdad es que los ocho Euros que nos cobraron por la cena me pareció poco dinero teniendo en cuenta la calidad del chorizo y de las morcillas. Algunos repetimos antes del postre. Tras la cena charlamos un rato y los que teníamos compromisos para el domingo emprendimos el camino de vuelta.

Ya tengo ganas de volver por Pesoz, no solo por el río (el alto Agüeira combina el paisaje espectacular con una graduación más “interesante”) si no también por pegarme unas pateadas por la zona. Además el excelente albergue que regenta nuestro amigo germano es otro aliciente para visitar la zona ya que ofrece un servicio de calidad a un precio más que interesante.

Salu2

domingo, marzo 12, 2006

Barra-ñam-ñam

El sábado no pudimos navegar ya que cuando llegamos al desembarque del Mandeo los pescadores avisaron al guardarríos y este nos prohibió el descenso. Intentamos razonar con él pero como el Mandeo pertenece a la red Natura 2000, no hubo forma. De todas formas nos indicó que había un vacío legal sobre el tema y que sería buena cosa que la Federación hablara con Augas de Galicia para conseguir permisos.

El domingo tenía más mono piragüero que nunca. Como José Manuel tenía prisa quedamos en Barrañán a las NUEVE de la mañana. Cumplido el protocolo de espera y la tradicional empanada que se desayunó Jose, nos metimos en el agua. Además, del ya mencionado, José Manuel, también estaban David y Juan Carlos.


Como engaña la perspectiva

Las olas, a pesar de no ser demasiado altas, tenían mucha fuerza ya que acumulaban mucha agua arriba para caer en forma de barra asesina. Con la marea totalmente baja este efecto se acentuaba más y había que andarse con ojo de no hacer el arado en las orilleras.

A medida que empezaba a subir algo más la marea las olas mejoraron un poco pero de todas formas hubo ondanadas de ostias. El primero en recibir un buen correctivo fue David al ser succionado hacia la cresta de la ola y volcar. El resto más o menos fuimos zafando e incluso, tanto José Manuel como yo sacamos alguna maniobra. Yo me quedo con un loop que hice tras una clavada involuntaria de la proa y Jose con un blunt que le salió en agua verde.

El problema de ir cogiendo confianza es que te relajas y Juan Carlos fue violado tras caer desde lo alto de la ola directamente al agujero, la lavadora finalizó en nadada. Jose y yo no sabíamos si seguir escojonándonos o ir a ayudarle :D

Con la marea cada vez más alta las barras remitieron un poco y pudimos acercarnos más atrás pillando olas bastante decentes. El problema era que José Manuel se puso en modo buitre y le saltó olas a todo Dios (tu sigue así que cualquier día los surfeiros te van a tunear los morros). Lo mejor era oír a Juan Carlos gritar: “…¡¡¡esa lleva mi nombre!!!...” cuando entraba la serie.

Yo también recibí lo mío poco antes de salir del agua tras ser devorado por una ola al no conseguir remontarla. Conseguí esquimotar pero noté unos cuantos crujidos en la espalda que a la larga no puede ser nada bueno.

Aunque sigue sin gustarme ni un ápice, tengo que reconocer que hoy me lo pasé bien en esta playa.

Salu2

lunes, marzo 06, 2006

Contra los elementos

Si el año pasado la prueba del Campeonato de España de Slalom en Padrón se caracterizó por el buen tiempo y la ausencia de agua este año se nos presentó la antítesis: Mucha agua y un viento demasiado fuerte.

Tras hablarlo con el nuevo responsable de Aguas Bravas (David Castro alias Teixugopanadeiro) al cual aprovecho para felicitarle el cargo, me puse tras la línea de meta para recoger a los incautos nadadores ya que en el rápido siguiente hay una piedra llorona que puede dar más de un susto.

Al principio los nadadores llegaron a cuentagotas y no tuve demasiados problemas en sacarlos a ellos y al material. Pero no tardaría en acumulárseme el trabajo ya que al final de la primera manga se me juntaron un par de nadadores y una piragua de slalom sin asas la cual no pude mosquetonear y se me fue río abajo. Al ver que la gente estaba bien salí detrás de ella a ver si la podía recuperar en el remanso que hay después del Lapido. De la piragua solo asomaba la cola y cuando esta entró en la línea de contra corriente se hundió para no aparecer más. Remontar el Lapido de contra a contra fue una tarea dura y al llegar a la altura de la llorona no me quedó más remedio que desembarcar. Por suerte se habían acercado un par de padres de los chicos del Quixos (club al que pertenecía la piragua) y uno de los empleados de la FGP (lo siento pero no me acuerdo del nombre). Me ayudaron a salir del agua y a portear la piragua lo cual agradezco.

Al llegar de vuelta a la zona de la competi, Santi (el responsable del Quixos) se empeñó en bajar el río en busca de la piragua. A pesar de que yo sabía que no iba a aparecer decidí acompañarlo ya que no era plan de que bajase el río el solo.

Tengo que reconocer que bajar el Lapido con la de slalom es una sensación muy distinta a hacerlo con la de rodeo. Tras una pesqueira que hay después de este rápido el río se había laminado hasta el desembarque donde otra pesqueira que normalemente hace un rebufo bastante cabrón esta vez tenía una interesante ola.

Lo peor fue la espera ya que el hermano de Santi que nos debería recoger no aparecía. Al final nos recogió José Miguel, llegando con el tiempo justo para nuestra manga.

Mi primera manga fue desastrosa ya que me salté tres puertas, aunque conforme estaba el río de agua no me extraña. También tengo que reconocer que bajé el río “a lo loco” sin haber mirado antes el campo. De todas formas el trazado era muy exigente y llegué hecho polvo a las últimas puertas.

Entre mangas aproveché para mirarme el campo de slalom el cual era de un nivel considerable sobre todo si tenemos en cuenta a lo que estábamos acostumbrados de la Liga Galega de Slalom. Coincidió que en ese momento pasaba Peitos con la canoa y la verdad que lo hizo bastante bien.

Mientras calentaba para la segunda manga presencié la nadada de Ignacio de los Teixugos que se encontraba moneando en una ola con la NRG XL de Luís. Esta piragua resulta ser una Teixugo’s Killer ya que hace un año también le dio un baño a Manu. Tengo que decir que en el caso de Ignacio el fallo del esquimo se perdona porque se había dado un golpe en la cara bajo el agua.
En mi segunda manga volqué y tras esquimotar me encabroné y conseguí hacer todas las puertas del circuito. Ello me obligó a remontar unas cuantas veces recorriendo el doble de distancia que cualquiera de los participantes que lo hubiesen hecho como es debido.

Lo mejor de la jornada fue el bocata que me metí entre pecho y espalda a eso de las siete de la tarde ya que llevaba sin comer algo desde las siete de la mañana.

Después de esta competición aprovecho para sacar algunas conclusiones:

La primera es que sigo viendo una gran diferencia de nivel general entre los gallegos y el resto de los clubs. Sé que hay algunas excepciones como Edgar o Emilio pero en general estamos bastante lejos de los tiempos de los primeros clasificados. Pienso que no sobraría nada un campo permanente de slalom en Galicia y para ello el Lapido sería la ubicación ideal ya que queda más o menos céntrico además de que se podría buscar un convenio con la empresa de aguas para que cedieran un hueco en las instalaciones.

La segunda es que sigo viendo una total falta de seguridad en las pruebas de aguas bravas gallegas. Tal como andaba de caudal el Ulla en esta prueba, lo ideal hubiese sido una Zodiak después de la meta para recoger a los desafortunados nadadores y su material. También los organizadores deberían curarse en salud y comprobar más el tema de las asas y/o flotabilidades (yo entono el mea culpa ya que sería el primer descalificado por el tema
flotación).

La tercera está relacionada con la anterior. Visto con los caudales que nos podemos encontrar en las pruebas de slalom pienso que no sería una mala idea exigir unos mínimos a los palistas en cuanto al esquimotaje. Si no me equivoco, en Francia tanto para participar en la N2 y la N3 se exige el esquimo (Pagaie Blue et Rouge).


Finalmente me entristece profundamente la noticia de que Lluís Grau ya no sea el responsable de promoción del Slalom de la RFEP siendo cubierta la vacante por Manolo (Manuel Freiría). Lluís espero tener la suerte de volver a coincidir contigo ya que aparte de aprender mucho lo he pasado muy bien las veces que nos hemos visto.

El domingo me fui con Juan Carlos a Bastiagueiro ya que el resto de los spots estaban demasiado desfasados a causa del viento. Las olas no eran una maravilla pero ya puestos a llevar ostias prefiero llevarlas en una playa donde no haya mucho viento y las olas no entren con demasiada fuerza. La sesión no dio mucho de sí debido al escaso tamaño y calidad olas pero aún así hice algún loop y cartwheels además de los ya típicos blunts. Tras una hora y media lo dejamos ya que se estaba quedando el mar y a mi tampoco me respondía al 100% el cuerpo tras la paliza de ayer.

Salu2

jueves, marzo 02, 2006

Me paso al punto com

Por fin, tras una semana de robarle horas al sueño y comiendo delante del dreamweaver he logrado completar ese tremendo rompecabezas de ideas, pequeños proyectos que purulaba por el disco duro, imágenes y vídeo para que la criatura viera la luz. La nueva dirección de "El rincón de Anxo" es a partir de ahora:

www.elrincondeanxo.com


A partir de ahora ya no solo publicaré las crónicas si no también procuraré sacar galerías de fotos de los ríos y sesiones de surf más interesantes y cuando sea posible algún que otro vídeo.

Algunos habréis observado que a parte de los cambios estéticos evidentes en el blog, ha habido otros menos explícitos como la desaparción de los links y el contacto por mail. Todo ello está ahora en la nueva página. Espero que disfrutéis de ella tanto como trabajo me ha costado ponerla a andar.

Salu2