lunes, julio 31, 2006

Hmnos. Freire en el Miño

Como últimamente la mar parecía dormida y no daban salido buenas olas, había planeado quedar con Celso y Pepe para bajar el Miño. Estos dos elementos ya habían estado el año pasado en la concentración pero habían bajado el tramo Cequeliños-Arbo a caudal ecológico perdiéndose todo lo bueno de este recorrido.

Fruto del empleo de una nueva ruta para llegar a Arbo (tal como está la autopista de radares y peaje, hay que huir de ella) tardé media hora menos de lo previsto. Mientras esperaba por mis compañeros llegaron algunos portugueses, estando el ambiente bastante apagado en contraposición de lo que suele ser habitual en una concentración de aguas bravas.

Coincidiendo con la llegada de los hermanos empezó a subir el caudal, de ecológico a 125m3/s (o eso pensábamos en principio). Pepe empezó a acojonarse, diciendo que aquello era el “Amazonas” y que con semejante volumen el no bajaba. Para aumentar su psicosis un portugués empezó a comentar que el verano pasado el caudal subió hasta los bancos (supongo que 600 m3/s).

Tras asegurar a Pepe de que no iba a tener ningún problema en bajar el río conseguí que se animara algo y aun reticente lo metimos en el coche y nos fuimos al embarque. La primera parte del descenso transcurrió sin ningún tipo de problemas, mientras íbamos parando en cuanto rulito se nos presentaba. A la llegada de una pesqueira un poco más grande que las anteriores nos encontramos con un interesante rulo en diagonal que daba para hacerse unas cuantas puntas de cartwheel antes de que escupiera fuera. En otra sección de la pesqueira se formaba una lengua muy fuerte flanqueada de los característicos remolinos y borbotones del Miño.

A partir de aquí, avisé a Pepe de que se mantuviera en el centro de la corriente ya que no faltaba nada para llegar a Siete Picos. El paso no presentaba las olas habituales ya que el caudal había subido a 200m3/s. Aunque ni los hermanos ni Juan tuvieron problemas para franquearlo no quise decirles que el caudal había aumentado para no asustar más al, ya de por sí un poco bloqueado, Pepe. Antes de llegar al cañón previo al desembarco paramos todos en una contra, en la cual aproveché para intentar tranquilizar un poco a nuestro asustado compañero diciéndole que lo peor ya había pasado y que ahora lo que quedaba era pan comido. Sabía que estaba mintiendo como un bellaco pero si le digo que queda otro paso “fuerte” la nadada hubiese sido inevitable. El paso lo afrontamos todos con éxito, siendo la única incidencia mencionable el vuelco de Pepe con posterior esquimotaje, al meterse en un remolino, intentando salir de una contra.

Llegados al embarcadero, comentarios sobre la bajada y muchas risas con el vuelco de Pepe. Hay que tener en cuenta que Celso y Pepe llevan muy poco tiempo paleando. Además los ríos que suelen hacer ellos son con volúmenes bajos como el Belelle o el Ulla de Herbón (en verano) con lo cual el Miño les parecía el Zambeze. Juan está algo más cocido, sobre todo en las olas con lo cual, en principio, no tenía problemas. A Pepe, se le junta a su inexperiencia el tener una piragua nefasta (Prijon Alien) en cuanto a facilidad de navegación y esquimotaje, lo cual le está tirando por los suelos su progresión.

Tras el obligado bocata y la recogida del coche de la navette, decidimos bajar a la ola. Pepe prefirió hacer un poco de trekking extremo y se acercó a patas mientras que el resto emprendimos el camino acuático que es más agradecido ;)


Su primera vez

Llegados a la ola, nos encontramos con dos señores, con los que ya había coincidido pillando olas en Razo. Uno de los seres humanos en cuestión exhibía una extraña técnica, consistente en agarrar la pala con la barbilla mientras surfeaba la ola. Esta maniobra también se la he visto en el mar, lo cual considero un gesto que puede originar heridas de carácter leve a moderado en caso de vuelco. El caso es que las nadadas se prodigaron e incluso nuestro Juan acabó “pasando” por la piedra por no emplear las técnicas milenarias “del cambio de lado”, “o espero a igualar la velocidad del agua antes de esquimotar”.


¡Sensaciones nuevas!

Los rafts hicieron acto de presencia tanto por parte de Arrepións (con comandancia teixuga) como la de Vaguada. Supongo que como todo el mundo, cuando llegan estos “autobuses” yo les cedo el paso en la ola, ya que están trabajando. El sujeto a bordo de la Xeno (el mismo que la maniobra de la pala) se metió delante del raft de Mito y a este no le quedó más remedio que “desalojarlo” de la ola, acción que alguno de los asistentes consideramos hilarante.


Cutre Blunt

A medida que bajaba el caudal la ola mejoraba con lo cual se podían empezar a meter blunts, los cuales se convirtieron en retentivos en cuanto me subí a la NRG XL de Celso. Este último se atrevió incluso a probar la ola en mi NRG, defendiéndose más que dignamente con mi Butt Bouncer.


El spot

La bajada de caudal hizo que se prodigaran más piragüistas, entre ellos la gente de Pagayak como Jorge Jorge o Rui Calado (el autor de la guía de Aguas Bravas de Portugal). También pudimos observar en acción la Squashtail que demostró ser muy rápida en ola además de unos cantos a priori exigentes. Las Jackson ya fuese en manos en manos de nuestros vecinos o en manos de los miniteixugos (los cuales demostraron que avanzan a pasos agigantados) tampoco tienen mala pinta y me tarda ponerle las manos encima a una para probar la piragua del campeón del mundo.

A medida que la ola desaparecía decidimos subir (el rulo podía ser demasiado heavy para mis compis y más teniendo en cuenta el cansancio acumulado. Llegando al embarcadero nos encontramos con la gente del Quixós, que casualmente se habían pasado el desembarco al tener que recuperar material tras un naufragio.

Tras desembarcar y cambiar prosiguieron los puteos a nuestro nadador particular (Juan), con faltadas del tipo “… ya que te toca pagar las cervezas iremos a local más caro de Arbo…”, etc. :D

Las fotos son cortesía de Pepe, aunque hubiese preferido que metiese en la ola para perderle definitivamente el respeto al volumen en vez de quedarse en la orilla haciendo instantáneas.


Cutre Blunt v.2.0

Salu2

lunes, julio 24, 2006

Miño a 125 m3/s

El sábado me comentó Peteiro que tenía idea de bajar a Portugal, aprovechando el viaje y que estaba Rober decidimos quedar para hacer una bajadita por el Miño. En principio se apuntaban también Manuel y Rubén pero al final no se acercaron.

Habitualmente el caudal para el domingo suele ser el ecológico a 25m3/s, con lo cual funciona el rulo pero la bajada desde Cequeliños a Arbo es un coñazo, sin sitios para jugar y con calados escasos en algunas zonas. Si no llega a ser por que hace tiempo que no veo a Rober ni me planteado el viaje.



De camino al embarcadero ya me encontré con los dos interfectos, nos saludamos, comprobamos que el río estaba en ecológico, nos cambiamos y nos apañamos para meter todo el material dentro de la furgo de Peteiro. Parecíamos unos “chachos” los tres apretujados delante y la “fregoneta” hasta los topes :)



Cuando llegamos al pié de río me doy cuenta que me había dejado los escarpines arriba en la furgo, por no volver a subir decidí entrar sin ellos aun a sabiendas de que iba acabar con laceraciones en los pies.

Empezamos el descenso tranquilos disfrutando del agua caliente y parando a jugar en algún que otro chorro de corriente y rulos que aparecieron durante el trayecto.



A mitad de recorrido, no reconocía el río, había rulos y trenes de olas nuevos, faltaban sequeras, etc. En principio pensé que había cambiado el lecho, ya que este invierno han turbinado fuerte en Frieira, pero al llegar a siete picos me di cuenta de que estaban empezando a turbinar a 125m3/s. Hacía años que no pillaba este tramo a ese caudal y casi no me recordaba de la ola que se formaba en este paso. Además al coincidir con la subida de caudal la ola era muy rápida y estable. Peteiro tras una primera entrada decidió dedicarse al noble arte de la fotografía. Mientras que Rober y yo nos fuimos alternando entrando en la ola. Quedarse dentro no era fácil ya que a la mínima te podías salir por los laterales. Además yo estoy acostumbrado a fuerza del mar y aquí había que retropalear a tiempo para no irse fuera tras el blunt.





Estuvimos bastante tiempo e incluso intercambié la NRG con la ZG 48 de Rober. Esta me gustó, es muy distinta a la NRG menos nerviosa, muy rápida, fácil y estable en la vertical. Lo único que me chocó fue la posición de las piernas ya que estoy acostumbrado a ir más “abierto de piernas”. Dentro de la ola había que vigilar la proa ya que por velocidad la piragua tendía a quedarse en el valle de la ola (esto no es un defecto, si no más bien una virtud a la que no estoy acostumbrado).



En cuanto Peteiro acabó la tarjeta de la cámara (como quién no quiere la cosa disparó 100 fotos) se animó a entrar de nuevo a la ola ya que esta había cambiado perdiendo un poco de verticalidad y empezando a romper de forma cíclica.



Proseguimos hasta el embarcadero sin los agobios que supone este tramo con poco agua ;) y dejando algún que otro rocksplash en el último cañón antes del desembarco. Una vez fuera del agua, Rober y yo subimos a la gasolinera a por unos refrescos mientras Peteiro vigilaba el material.



Tras el refrigerio proseguimos hasta la ola que estaba en un punto muy interesante. La primera formaba un valle profundo (eso sí, sin espuma arriba) mientras que la segunda se adecuaba más para buscar figuras. Por desgracia el caudal se estabilizó rápido y nos quedamos el spot en su forma tradicional.



Cuando estábamos totalmente exhaustos emprendimos el remonte que no estuvo exento de anécdotas ya que yo me olvidé de poner el tapón en uno de los porteos y si no es por Rober hubiese protagonizado la segunda parte del Titanic :D



Ya de vuelta en el embarcadero estuvimos charlando y todos coincidimos en que era extraño que no hubiésemos encontrado a otros piragüeros en el río. Yo supongo que los habituales (Teixugos y compañía) prefieren el park and play que ofrece el rulo antes que complicarse con navettes y demás parafernalia del descenso.

Salu2

PD: Peteiro, gracias por ejercer de reportero gráfico ;)

martes, julio 18, 2006

Repasando fotos ;)

Aprovechando ratos perdidos he estado procesando unas cuantas fotos que me han traído gratos recuerdos. La mayoría las he hecho yo aunque también hay alguna a cargo de Carlos (tío, espero que esa recuperación vaya a toda vela). En cuanto a cámaras, salvo dos que se han hecho con la Pentax Optio WP y la Pentas Espio 200 (Analógica), el resto surgen del sensor de mí Panasonic FZ4.


Localización: Rulo Río Grande
Palista: José Miguel Primoy
Fotógrafo: Carlos Ares
Cámara: Pentax Espio 200

Hay que ver la calidad que dan las analógicas :P


Localización: Río Grande
Palista: José Miguel Primoy, Anxo Augusto
Fotógrafo: Carlos Ares
Cámara: Pentax Optio WP

Esta foto fue seleccionada en el concurso fotográfico de Marca.


Localización: Río Pedras
Palista: Thomas Schmidt
Fotógrafo: Anxo Augusto
Cámara: Panasonic Lumix FZ4



Localización: Río Pedras
Palista: José Miguel Primoy
Fotógrafo: Anxo Augusto
Cámara: Panasonic Lumix FZ4



Localización: Río Pedras
Palista: Carlos Ares
Fotógrafo: Anxo Augusto
Cámara: Panasonic Lumix FZ4



Localización: Río Landro
Palista: José Miguel Primoy
Fotógrafo: Anxo Augusto
Cámara: Pentax Optio WP



Localización: Torrenteiras do Ulla
Palista: Tobias Aldvater
Fotógrafo: Anxo Augusto
Cámara: Panasonic Lumix FZ4



Localización: Torrenteiras do Ulla
Palista: Igor Juanikorena
Fotógrafo: Anxo Augusto
Cámara: Panasonic Lumix FZ4



Localización: Torrenteiras do Ulla
Palista: Mikel Sarasola
Fotógrafo: Anxo Augusto
Cámara: Panasonic Lumix FZ4



Localización: Torrenteiras do Ulla
Palista: Dámaso Ferreiro
Fotógrafo: Anxo Augusto
Cámara: Panasonic Lumix FZ4



Localización: Río Lambre
Palista: Carlos Ares
Fotógrafo: Anxo Augusto
Cámara: Panasonic Lumix FZ4



Localización: Río Lambre
Palista: Thomas Schmidt
Fotógrafo: Anxo Augusto
Cámara: Panasonic Lumix FZ4



Localización: Embalse das Forcadas
Palista: La rana Gustavo :)
Fotógrafo: Anxo Augusto
Cámara: Panasonic Lumix FZ4


Esta última es Off Topic, pero con la cantidad de animales que nos encontramos en el río y con lo que me gustan, no podía dejar de poner esta foto.

Salu2

PD: Xosé Manuel, gracias por los primeros consejos, me han ayudado a ver la fotografía de otra forma. Ahora prepárate para la avalancha de dudas sobre el Photoshop :D

miércoles, julio 12, 2006

La liebre y la tortuga

A pesar del título no pretendo hacer una oda a la constancia como en la fábula de Esopo de donde tomé prestada la cabecera de este artículo.

Motivos estéticos, de marca y pijerías variadas aparte uno de los principales parámetros a tener en cuenta a la hora de elegir un kayak de estilo libre es su velocidad en ola. Técnicamente se entendería por la misma la capacidad de avanzar sin propulsión mecánica o animal en dicho elemento. En olas de estáticas es bastante fácil cuantificar dicho parámetro ya que cuanto más “baje” la piragua hacia el valle, y se mantenga allí, en surf de frente más rápida se considerará. En el mar y salvo olas muy tendidas es más difícil de intuir la velocidad y muchas veces tendremos que fiarnos más de nuestra intuición, como medida personal intentó mirar “cuánto” me sube la piragua la pared después de un bottom turn (giro en el valle de la ola).



En cuanto a la piragua hay dos características fundamentales que actúan en su velocidad de planeo. La primera es la eslora mojada y la segunda la discontinuidad del rocker. En el primer caso es lógico que cuanto mayor sea el fondo de la piragua más “correrá” esta, así mismo influye también la penetración en el agua por lo cual cuanto menor manga más velocidad. Un rocker tendido con una transición suave con el fondo influirá de forma positiva de cara la velocidad. Mientras que uno pronunciado tenderá a volver la piragua más lenta y botona.



Básicamente tenemos dos opciones extremas y alguna que otra intermedia. Los Butt-Bouncer suelen ser cortos con un rocker muy marcado y una transición brusca con el fondo. Su comportamiento es característico, subiéndose a la parte alta de la ola y bajando pegando botes. En manos inexpertas pueden llevar a desesperación ya que con tanto bote “involuntario” es fácil que se clave de proa en la recepción de los vuelos o que perdamos el control tras caer de lado, por no hablar de las pocas posibilidades de salir por patas si la cosa se pone fea. Sin embargo la mejor propiedad de estos “animalitos” es la capacidad que tienen para alcanzar alturas escandalosas, siempre a costa de olas rápidas y verticales (José Miguel: ¿recuerdas cierto Donkey Flip en Campelo?). Como estandartes de este tipo de kayaks están la mayoría de las Liquid Logic, mi NRG (cuya capacidad de bote dejó pasmados a los autores del Big Test 04) o la exitosa Kingpin. En un extremo diametralmente opuesto tenemos las piraguas rápidas, con sus puntas tendidas y sus fondos “largos”. La capacidad de bote bruto (sin pasar por la transferencia de cantos) es muy baja, lo que no quiere decir que no se puedan hacer aéreos con ellas ya que uniendo las altas velocidades de planeo que alcanzan con un buen cambio de cantos hacen que la piragua despegue sin demasiados problemas. De hecho hay maniobras (Sidekick, Flip turn, Helix) que a mí me resultan más fáciles con piraguas rápidas. Dentro de esta categoría deberemos incluir, obligatoriamente, los modelos de Riot diseñados por el amigo Corran Addison (Tekno, Air y Turbo por citar modelos que he probado personalmente) la Twintip TT de Robson (me ha sorprendido muchísimo en este aspecto) o quizás en menor medida la NRG XL de la misma marca. En teoría serían piraguas más adecuadas a principiantes pero en muchas ocasiones llevan asociados unos cantos muy vivos que pueden volverlas algo “cabronas”. Muchos diseñadores optan por una solución intermedia que aúna lo mejor de ambos mundos, sacrificando un poco de rebote a favor de mayores velocidades. Por desgracia según de que mundo se venga pueden notarse o lentas o demasiado poco “salvajes”. Por poner algún ejemplo, se me ocurre la ZG de WS (aunque aún no la he probado en ola he tenido muchas ocasiones de observarla en acción) o la Fluid Flirt (esta si que tuve el placer de manejarla durante una temporadita y guardo de ella el buen recuerdo de mi primer Donkey Flip).



A mí personalmente me encantan los Butt-Bouncer, me parecen sumamente divertidos y efectivos incluso en olas pequeñas llegando a sacar aéreos desde la espuma sin mayores dificultades. Eso sí en cuanto las cosas se ponen demasiado feas no hay por donde escapar, chupando las del pulpo con los espumones. Por no hablar de la pequeña molestia que supone salirse “por arriba” de la ola (la piragua bota tanto que la ola pasa por debajo y la recepción de la figura se hace fuera de ella) a mí esto último, a priori, no me importa demasiado pero en caso de una competición puede llegar a ser un pelín molesto ;)



De todas formas tengo ganas de probar una piragua específica de kayaksurf y más después de leer la entrevista de Edu Etxeberria en www.kayaksurf.net, aunque tengo mis serias dudas de que yo fuese capaz de hacer un Helix en pared con un bicho de ese tamaño :P


Creo que he visto un lindo cerrojo ;)

Las fotos pertenecen a una sesión en Campelo en el agua estamos Joaquín (S6F) y yo (Twintip TT). Las fotografías las ha hecho José Miguel, no son gran cosa ya que la luz no era propicia y mis condiciones psico-físicas tampoco eran las mejores (ya se sabe cosas de los domingos por la mañana).

Salu2