De camino a Ourol paré en As Pontes para recoger a José Miguel. Cuando por fin llegamos a nuestro destino solamente había llegado Carlos el resto se retrasarían.

Preliminares
Una vez cambiados, realizamos la navette y nos metimos al río. Tras calentar en una centena de metros de clase I/II descubrimos que las riadas habían limpiado un sifonazo que había en las otras ocasiones que descendimos este tramo. La llegada a la presa de la minicentral marcó un porteo (fácil por la izquierda) y el comienzo de la diversión.

El porteo de la presa

Comienza la diversión
El desnivel se acentúa y los pasos de clase III se siguen dando una buena continuidad al descenso. Navegamos a ojo hasta que una ruptura nos hacía perder de vista el río. Se trataba de un salto que se hace girando a la izquierda. Lo fuimos haciendo todos mientras Aitor grababa en video y el Germany nos inmortalizaba con la cámara de fotos. Le siguió un paso que en otras ocasiones había que hacerlo por la derecha recepcionando a piedra, pero en esta ocasión, fruto de la riada, había desaparecido el tronco que impedía hacerlo por la izquierda. Montamos seguridad y volvimos a resolver todos sin contratiempos.

Abrimos trayectorias nuevas

Continuidad y desnivel
Tras unas pocas rampas a vista tocó otra vez volver a explorar rápido. En esta ocasión una rampa larga y empedrada seguida de un pequeño remanso y una serie de saltitos salpicados por pozas. Juanjo volcó en la rampa y nadó. Carlos estuvo fino con la cuerda de rescate y lo sacó del agua con celeridad, pero por desgracia Juanjo se había llevado un buen golpe en el cóccix y la mano. Afortunadamente pudo continuar sin problemas. Un extremo de la cuerda fue a parar debajo de una piedra y me tocó meterme al río para desengancharla. En ríos tan empedrados como éste es importante montar bien las seguridades ya que por continuidad las nadadas pueden ser largas y dolorosas.

El final de la rampa

El rescate de la cuerda de rescate ;)

Sin comentarios :)
A continuación nos enfrentaríamos a un paso que se caracteriza por un talud de piedra que a su lado izquierdo tenía un árbol. Abrió Aitor mostrándonos al resto cual era la trayectoria buena. Hecho el paso toca desembarcar para portear el “P” que en esta ocasión además del sifón de piedra tenía otro árbol atravesado.

Carliños en acción
El siguiente paso remarcable es uno que tras entrar a la izquierda tiene una especie de champiñón gigante. Carlos quedó descolocado y afrontó un pequeño escalón de espalda haciendo un stern-stall involuntario con la Nomad. De hecho salvo Aitor y José Miguel (con algún problema) el resto giramos de forma más o menos voluntaria a la derecha pasado el hongo de agua.

¡A la piedra!
En un saltito sin importancia, Thomas tuvo que abandonar la piragua al quedarse empotrado. Yo sufrí también el empotramiento pero conseguí zafarme sin tener que tirar del cubre.
Otro paso que nos dio alegrías fue una “S” en la que había que entrar saltando una piedra para acto seguido girar a la izquierda. Ambos palistas “invitados” volcaron, esquimotando con celeridad, para acabar el paso. Yo no afiné bien la salida de la “S” tocando en una piedra y acabando el paso de espaldas. En este punto aprovechamos para dar cuenta de algo de frutas y chocolate ya que llevábamos cerca de tres horas de descenso.


El río nos depararía alguna sorpresa como un sifón de árbol enorme, en la misma rampa que se encuentra el sifón de piedra. Acto seguido venía una grada en diagonal que se salta por el centro-derecha. En este salto, siempre he tocado en alguna piedra; salvo en esta ocasión que conseguí deslizarme perfectamente por una losa, aterrizando limpiamente en el colchón.
La siguiente parada sería para explorar la escalera y el paso de las “mamitas”. Montamos una seguridad fuerte en la escalera para evitar que nadie se fuese a nado para el siguiente paso.

La escalera
Franqueada la escalera tocaba darle al paso de las “mamitas”; lo abrió Aitor, volcando antes de franquear el último escalón, resolviendo con un esquimotaje tras emerger en la recepción. Yo le imitaría, volcando en el mismo lugar. La presión del agua era tan fuerte que pensé que se me salía el cubre pero no tuve mayores problemas tras enderezar la piragua. José Miguel lo hizo de cine al igual que Aitor que había remontado para un segundo intento.

Aitor Beatdown
A partir de aquí el río pierde desnivel y los pasos son más fáciles. Fruto de la confianza y el cansancio volqué en una rampa que no tenía mayores dificultades salvo un calado escaso. Empecé a llevar tal tocata de golpes en la cabeza que no fui capaz de esquimotar y (muy a mí pesar) tiré de cubre. La natación fue a final de paso y mis compis me recogieron el pecio y los accesorios tales como la cámara de fotos y cuerda de rescate. Tras vaciar, saqué el casco (lo estrenaba) para comprobar que se había partido presentando una rotura de unos seis centímetros en la zona frontal. Según me comentaría Carlos había recorrido una considerable distancia boca abajo (asunto del que no fui consciente). La verdad es que no contaba en dejar mi amor propio enterrado en un rápido de tan baja consideración, siendo esta mi segunda nadada de 2006.
Hasta el desembarque no quedaba nada digno de mención si no fuera porque Juanjo se pegaría también una nadada en un sitio “tonto” según nos contó, aunque a él, el río no le aplicó la “disciplina inglesa” en esta ocasión.
Acabado el descenso, picamos algo en Ourol, mientras Aitor nos enseñaba sus grabaciones de la concentración Teixuga. Tanto a él como a Juanjo les gustó el río, bien por sus pasos bien por su magnífico paisaje, formado por un lindo bosque de árboles de hoja caduca.
Ellos dos acompañarían a Thomas y Carlos en domingo a bajar el Sor clásico. Yo me caí de ese descenso por tener otro compromiso adquirido. De todas formas tengo que decir que fue un auténtico placer navegar al lado (e intentar aprender algo) de un palista con semejante nivel.
Os dejo una pequeña guía (actualizada, desde el último descenso) del Landro:
Embarco: En el puente de la carretera que sale de Miñotos.
Desembarco: Puente de Gromeneiro
Clase: IV (4+) 1 presa 1 p. O IV/4/B en la escala Addison
Longitud: 6 Km.
Observaciones: El desnivel se acentúa a medida que se desciende por el río. Los pasos tienen buena continuidad. Gran cantidad de sifones de árboles y alguno de piedra.
Felices fiestas

































