jueves, abril 26, 2007

Novedad en España

Nuestro amigo Thomas se ha animado a importar un kayak de reciente aparición en el mercado. El modelo en cuestión es el Demon de la marca italiana Exokayaks.



Se trata de un creek cuyas dimensiones lo hacen apto para una gran variedad de ríos. En principio destacan además de su gran volumen (280 litros) el énfasis que han puesto en la seguridad sus creadores a través de unas sujeciones de desempotre sitas en el frontal de la bañera.

La equipación, dentro de la sencillez, es funcional; contando con la tradicional riñonera con carracas y un reposapiés regulable robusto para evitar el colarse dentro en caso de punterazo.

Los colores disponibles son el amarillo, verde, naranja y azul. El precio oficial es de 810€ pero nuestros amigos de Ondabrava han tenido a bien rebajarlo a 750€ para promocionar este interesante producto.

Para más información os podéis poner en contacto con ellos a través del mail: info@ondabrava.com

Ahora veo difícil que salga ya algún río aunque parece que para la semana entra un frente. De todas formas en cuanto pueda le haré una prueba para colgarla aquí.

Salu2

miércoles, abril 11, 2007

Nuestra Pasión de Semana Santa

Lo bueno de las minivacaciones de semana santa es que siempre se nos arrima algún amigo para navegar. En esta ocasión fueron Natxo de Santoña e Iñaki de Granada. El viernes nos juntamos todos en Ponte Ledesma para hacer el Deza. Al grupo se unieron Luís y Peteiro ambos con idea de hacer el tramo fácil pero la escasez de caudal (59 cm. en el medidor) desaconsejaba esta opción volviendo más acertada el darle a la parte clásica. Nuestros dos compañeros no querían jaleos y tras barajar el hacer la mitad de cada tramo al final optamos por hacer el clásico aunque sin la compañía de Luís y Peteiro de los cuales el primero tuvo la deferencia de hacernos la navette.

El río con poco agua cambia de carácter y se vuelve más maniobrero a la vez que los pasos se alternan con remansos de diferentes amplitudes. Hasta pasada el área recreativa de Merza navegamos todo a vista y sin mayores incidencias. De todas formas advertí que Natxete había mejorado mucho desde la última vez que navegamos juntos lo cual me tranquilizó ante la llegada de los pasos más marcados.


Reunión de pajarracos :)

La “S” es el primer paso en el que paramos a mirar. Lo hice primero para parar a hacer las fotos mientras el resto bajaba alegremente. Nada más finalizar el paso, segunda parada para observar el “impresionante”, una rampa marcada que impone más que dificultad tiene. Abrió José Miguel seguido por el resto de la tropa mientras que yo seguía retratándolos.


Celso el “Longboater”


Iñaki afrontando el “impresionante”

El río sigue regalándonos una buena selección de rampas y saltitos salpicados con alguna que otra sorpresa como un rebufillo que casi traga a Iñaki. La llegada al paso del Portugués marcó otra parada obligatoria para mirarlo. A este nivel se forma una retorna comprometida a izquierdas con la ya tradicional marmita en frente. Tanto José Miguel como yo nos animamos a hacerlo, partiendo yo de primero. Entrando al paso se me giró la piragua por tocar una contra que se forma a derechas pero rectifiqué a tiempo de entrar al colchón y rematar el paso no sin antes candeletear en el rulo de la salida. José Miguel entró muy bien pero salió desequilibrado del paso y volcó ya fuera de él, recuperando la posición sin problema.


José Miguel entre peroulos

Mientras el resto porteaba yo aproveché para adelantar el asiento una posición como me recomendó Luís al ver la reacción de la Mamba en el resalto. A partir de aquí noté la piragua más viva de reacciones a la vez que más divertida.

Una vez llegados al salto que hay poco antes del desembarco volvimos a parar, en esta ocasión la piedra que sirve de trampolín no esta lo suficientemente cubierta por agua para poder usarla a tal fin y no quedaba otra opción que hacer el paso por la izquierda andándose vivo para que la corriente no acabase por meternos en una grieta de unos seis metros de profundidad que hay justo en frente.


Gran Finale

Hasta Natxo todos pasaron sin problemas pero nuestro amigo cántabro se relajó tras el salto y acabó empotrado contra la pared, volcó y esquimotó pero un segundo vuelco lo metió en la grieta. Ahí tuvimos un pequeño instante de caos ya que lo perdimos de vista. Luís consiguió lanzar la cuerda dentro y Natxo la agarró pero al salir desapareció momentáneamente debido a los movimientos de agua aunque al final consiguió salir. El último en saltar fui yo, protagonizando un perfecto balancín lo que provocó el descojone generalizado.


El rescatador y …


… el rescatado (en algún lugar bajo agua)

La piragua y la pala de Natxo seguían en la grieta y José Miguel se estaba preparando para entrar en ella desde una chimenea que hay en la orilla. Le dije que sería mejor que me descolgaran a mí ya que peso menos. Luís improvisó un arnés con la cuerda de rescate y me fui dejando caer dentro de la grieta sujetado por él y José Miguel. Una vez dentro amarré la piragua con una cuerda y la sacaron sin mayores problemas. A mí me izaron no sin antes bromear con dejarme dentro ;)

Decidimos desembarcar todos allí ya que teníamos la furgo con la ropa y el paso que quedaba tampoco ofrecía mayor interés y una comilona en casa Rafael tenía mayor aliciente.

Fue una lástima que no hubiese llovido algo más ya que las opciones a más ríos quedaron capadas así que el domingo hicimos una pequeña escapada al Ulla de Herbón sin mayores incidencias salvo que Pepe salió indemne del Lapido.

Abril tradicionalmente es un mes de agua así que a ver si podemos estirar un poco más la temporada de ríos antes de cambiarnos al agua salada.

Salu2

jueves, abril 05, 2007

Tamecanos 07

El pasado fin de semana acudimos el Amextreme en masa a la concentración del los Tamecanos. La localización de dicha reunión es el pueblo portugués de Mondim de Bastos. Para llegar el grueso del grupo empleó un autobús mientras que el resto nos fuimos en coches particulares. Fruto de esta segregación del grupo se produjeron retrasos varios siendo los más hilarantes el del grupo de José Miguel, Celso y Peteiro que por hacer caso a un GPS maligno recorrieron una considerable distancia por carreteras de tercera categoría en paralelo a la autopista.


Amanecer a la portuguesa

Para el sábado teníamos programado un descenso por un tramo de clase II del Támega con toda la gente del club. Los que controlábamos algo más fuimos apoyando y rescatando en las diversas nadadas que se produjeron. El río no tenía mayor interés que un lindo paso de clase III con mucho volumen de agua. Debido que el porteo no era del todo evidente José Miguel y yo decidimos bajar sendos autovaciables de tres plazas. Mi compañero llegó abajo indemne pero yo volqué y acabé nadando ya que no había manera de esquimotar semejante artefacto. El rescate fue eficiente y Filipe uno de los Tamecanos que pacientemente nos acompañó en el descenso me lanzó una cuerda con la cual saqué de paso la embarcación del agua.

El otro punto de interés de este tramo es un rulo que se forma en una presa “retocada” de gran retentividad. No paramos mucho ya que los únicos que nos animamos a entrar fuimos José Miguel y yo. Peteiro acabó protagonizando una manga involuntaria y hubiese salido a nado si no fuese por la intervención de Celso que le arrimó la proa en el momento adecuado.

Una vez fuera del agua, tocó una degustación de vinos de la zona (algunos acabamos visiblemente perjudicados) seguido de una espléndida cena, tanto en calidad como en abundancia. El ambiente fue inmejorable aumentando en hilaridad con la actuación de sendos cantantes desafiándose al son de un acordeón.


La animación


La cara de circunstancias del organizador


Pasándoselo en grande :)

El domingo, le dimos al tramo I del Támega. Tras madrugar arrancamos hacia el río el grupo de Teixugos formado por Carlos, David, Edgar y Pabliño además de José Miguel, Celso y el que suscribe. También se nos unió Aser, un chavalín de León del cual teníamos serias dudas si respondería ya que los ríos que había hecho apenas tocaban el tercer grado de dificultad.

Tras dar unas cuantas vueltas acabamos encontrando tanto el embarque como el desembarque. Pabliño decidió no bajar ya que la noche anterior le había “prendido” mientras que el resto entramos con cierta celeridad al agua debido a que el grupo goianés tenía que estar “temprano” de vuelta.

El tramo del río consta de cuatro pasos distribuidos en tres kilómetros y separados entres sí por pozas y trenecillos de olas de poca dificultad. El primer paso se trataba de una rotura de un metro en la cual el agua tendía a mandarte contra una roca a derechas. Abrí yo intentando seguir las instrucciones de David que se bajó a mirar. Edgar y Carlos volcaron pero salieron esquimotando sin problemas. Aser, entró por el sitio erróneo y acabo haciendo un looping que por suerte lo depositó en la trayectoria correcta. El resto no tuvo problemas.


Edgar tras el vuelco


Nuestro piragüero revelación

El paso siguiente era una “S” doble que tanto Edgar como David abrieron a vista (tengo mis dudas de que “vieran” mucho) yo les seguí después de que José Miguel se bajara y me diera las instrucciones para hacer el paso. Volqué al final del paso al desestabilizarme atravesando un rebufo pero resolví sin mayores complicaciones. Los que sí tuvieron ciertas complicaciones fueron Carlos y José Miguel que no dieron alcanzado el último giro y tuvieron que saltar por una entalladura. José Miguel acabó tocando maracas en el rebufo pero acabó saliendo. El que lo hizo de cine fue Celso que consiguió seguir la trayectoria buena con la Diablo lo que tiene el doble mérito.

El tercer paso eran tres gradas de escasa altura separadas por unos metros de remanso que no tuvieron mayor dificultad y finalmente el paso final que se dividía en dos. La derecha presentaba una rampa con fuerte desnivel y un drosaje importante a la derecha mientras que a la izquierda había un resalto de medio metro con rebufo de los que “llaman” precedido de una rampa que hacía afinar la trayectoria. Edgar y David se decidieron por la variante de la derecha mientras que el resto lo hicimos por la izquierda todos con mayor o menor estilo salimos indemnes del paso para llegar al desembarco tras una considerable remansada.

Nosotros volvimos a Mondim para comer mientras que los Teixugos emprendieron el regreso a casa.

Nos lo pasamos genial y tenemos unas ganas locas de volver a este paraíso de ríos pero esta vez con más agua para poder afrontar ríos como el Louredo o el Olo.

Solamente me queda expresarle desde esta página mi enorme gratitud a los Tamecanos por todo el apoyo que nos prestaron y felicitarlos por la que a mí entender es la mejor concentración de aguas bravas a la que acudí nunca: PARABÉNS TAMECANOS!!!

Salu2